¿Cuánto cuesta mi armario?
Ayer, hablando de los extravíos de maletas, alguien contó que le habían perdido una maleta definitivamente y le habían indemnizado con 500 euros. ¡500 euros! Ya me lo habréis oido en más de una ocasión, pero para mi hay dos objetos susceptibles de perderse y con un valor irreemplazable: una maleta llena de ropa y una carpeta llena de apuntes. Los dos son para mi fruto de un esfuerzo laborioso y extendido en el tiempo imposible de recuperar.
Centrémonos en la ropa. ¿Cómo reemplazar aquellos vaqueros que encontraste tirados de precio hace tres años en una tienda perdida de Alemania y que te sientan (y hacen que te sientas) mejor que nadie? ¿Esas botas-fetiche que te encantan y que te compraste la temporada pasada, que ya han desaparecido de las tiendas? ¿El jersey que te tejió tu mamá? ¿El vestido perfecto que te tiraste horas y horas buscando hasta dar con él? Toda la ropa está llena de recuerdos para mí, y tiene el mágico efecto de hacer que mi estado de ánimo cambie con ella. Llevar puestas determinadas prendas hace que me sienta muy agusto conmigo misma o tremendamente incómoda con el mundo en general, dependiendo de qué hablemos. Y así nos sucede a todos. Que levante la mano el que no se haya sentido el rey del mundo con un traje de corte impecable o subida a unos taconazos de infarto.
De todas formas, y suponiendo que no le tuviera ningún aprecio a mis prendas de vestir ni al tiempo que he dedicado en escoger cuidadosamente cada una de ellas, 500 euros me parece una miseria para una maleta perdida. Depende de la maleta, claro está, si se trata de una weekend bag con una muda y media compensa de sobra (aunque si esa muda consistiera incluso en media prenda de primeras marcas, 500 euros son una miseria), pero cualquier maleta con ropa decente para más de una semana suma más que de sobra los 500 euros. Como me ha hecho gracia la idea, y aunque sé que es de mal gusto hablar de dinero, me he decidido a tasar mi armario (de una manera aproximada, está claro que no me acuerdo de todos y cada uno de los precios de mis prendas de vestir), excluyendo ropa interior (no me apetecía ponerme a contar calcetines, y además, vete tú a saber cuánto me costó aquel pack de 3 bragas en h&m el año pasado)y estos son los resultados:
Camisetas: 140 euros
Jerseys y chalecos: 200 euros
Pantalones: 150 euros
Abrigos: 450 euros
Faldas: 80 euros
Camisas 30 euros
Zapatos: 540 euros
Chándals: 100 euros
Total: 1690 euros.
Todo mi armario (de invierno) cuesta 1690 euros. No está mal, siempre pensé que podría costar mucho más, la verdad. Me imagino que el hecho de que me lo compre casi todo en rebajas o outlets influye bastante en que casi todo me haya costado la mitad de lo que costaba inicialmente. Todo esto no podría llevarlo en una maleta, pero sí podría juntar todos mis zapatos (que no son tantos) y mis abrigos (son sólo tres) en la maleta, y voilá, los 500 euros son una penita.
Lo que más me impacta de todo esto es que mis ocho pares de zapatos cuesten 540 euros. Si cuando digo que cuando tenga un sueldo en condiciones pienso destinar un cuarto de éste a zapatos hay gente que se ríe, pero yo voy muy en serio. Y 540 euros, si lo pensáis bien, es la cuarta parte de cualquier sueldo medio qué. Qué queréis que le haga, todos tenemos debilidades.
(Y a todos nos gusta soñar de vez en cuando, para qué vamos a engañarnos… ¿o de verdad me véis gastándome todo ese dinero en zapatos todos los meses?… ya, yo también…)
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