Estás viendo los artículos de la categoría Universidad Carlos III

  1. Los recuerdos alterados. / 13 March, 2009

    Hoy voy a hablar del tiempo, muy original, y mira que me gusta criticar a los telediarios cuando nos dan la noticia en verano de que hace calor, en invierno de que hace frío, en rebajas de que todo es más barato y en Navidad de que todo es más caro. Yo hoy doy la […]

  2. Broncano contraataca. / 21 January, 2009

    En la entrada anterior explicaba que había tenido que demostrar que el rey de Argentina es calvo si y sólo si el rey de Argentina no es calvo. Bien, eso es parte de la asignatura de lógica que nos imparte Fernando Broncano, ese ser sobrenatural que cuando te habla consigue hipnotizarte aunque hayas dormido cinco […]

  3. Si el rey de Argentina es calvo… / 20 January, 2009

    “Si el rey de argentina es calvo, entonces hay un rey de Argentina. Si el rey de Argentina no es calvo, entonces hay un rey de Argentina. No hay un rey de Argentina. Por lo tanto, el rey de Argentina es calvo si y sólo si el rey de Argentina no es calvo.”
    Llevaba desde el […]

  4. La indiferencia que todo lo devasta. / 5 January, 2009

    Hace un año recibía al 2008 aparentemente resignada, pero esencialmente entusiasmada, o eso se puede leer entre líneas en lo que escribí hace más de un año. No esperaba nada del año, decía, pero luego enumeraba todo lo que esperaba encontrarme en mis trescientos sesentaycinco (un día más, en realidad, pues era año bisiesto…) días […]

  5. Los pájaros piando. / 4 December, 2008

    Antonio Gómez Ramos nos intenta explicar en otra de sus maravillosas clases qué es el yo. Yo (por nombrarme de alguna manera, aunque después de esa clase ya no sé muy bien qué es exactamente mi “yo”) no le atiendo mucho, me resuena en la cabeza el piar de los pájaros en el patio del […]

  6. Hoy / 28 October, 2008

    Hoy la echo de menos por primera vez. Claro que ya me había dado cuenta de que no estaba, pero hoy además me he dado cuenta de que no volverá. No quiero hablar de ella en pasado, pero no me queda más remedio. Y se me clava una punzada en el costado cada vez que […]