Yo todavía no he podido verlo, pero Cocky ya está en casa. En la semana que ha estado fuera se ha echado tres dueños, y los últimos, una familia de por aquí, decidieron quedárselo y lo llevaron al veterinario para que le hiciera una revisión completa. Esta familia no tenía ni idea de la existencia del microchip, por lo que en seguida el veterinario identificó al perro, lo llevó a casa, y final feliz. Ahora está cansadao y un poco raro, según mi padre, y parece que hasta se le han pasado las ganas de escaparse. En cualquier caso, yo no puedo esperar a volver a verlo, y os mando desde aquí mi agradecimiento eterno a todos los (muchos) que habéis puesto vuestro granito de arena para ayudar a encontrar al fugitivo de mi perro.