Contratada
Voy a trabajar en el “Wine Cellar” de un restaurante pijo en Covent Garden, sirviendo vinos y alguna que otra cosa de comer a personas con bastante dinero. Hoy he hecho un turno de prueba, e ignorando el hecho de que trabajar detrás de una barra implica pasarse todo el tiempo de pie (lo cual a veces parece demasiado para alguien como yo), me ha gustado bastante la experiencia. El personal es muy amigable, aunque son todos franceses y hablan en francés entre ellos ignorando a los que no los entendemos), el ambiente es relajado y sofisticado, y la clientela de lo más esnob que he visto en mi vida. Hoy he abierto seis botellas de vino blanco de la casa para un grupo de amigos/colegas que se han encontrado en la barra por casualidad y se han dedicado a invitarse a beber entre ellos. Lo más intrigante ha sido cuando han insistido en que le sirviera una copa de vino tinto a uno que se encontraba pagando en el extremo opuesto de la barra tras haber comido en una mesita con otro hombre que ya se había marchado, y me han ordenado rellenársela cada vez que se le agotara. El hombre se ha bebido tres copas de vino y ni ha mirado a quienes pagaban, se ha ido de allí sin intercambiar palabra con ellos, lo cual es más que extraño.
En cada turno se reune todo el personal al principio para comer/cenar lo que se haya hecho para nosotros en la cocina, lo cual no está nada mal. Hoy había pollo al teriyaki, ensalada, huevos con bechamel, patatas cocidas, canelones de espinaca y roquefort, y batido helado de plátano y vainilla de postre. Por si fuera poco, cuando faltaba una hora para que se terminase el turno, como el wine cellar comunica directamente con la cocina, el cheff (un cheff de renombre, por cierto), nos tenía preparados a mí y a la chica que trabaja allí un plato de atún a la plancha con salsa de caviar ahumado y couscous con verduritas a la brasa que estaba para chuparse los dedos. Me pregunto si será así siempre, o solamente hoy para hacerme la pelota un poco y empezara motivada el trabajo. Me imagino que no, con el sueldo que me pagan ya debería estar suficientemente motivada.
Comparte este artículo
Licencia de los contenidos
Esta obra está protegida por una Licencia Atribución-NoComercial-SinDerivadas de Creative Commons.