De vuelta. Otra vez de vuelta. Llevo mucho sin escribir y tengo los suficientes motivos para no haberlo hecho como para no tener que exponerlos. También había motivos psicológicos, claro, como la presión invisible de que mi último post terminara con un (I), y que la segunda parte se limitaba a dos párrafos cortitos que no llevaban a ninguna parte y que no sabía cómo cerrar. Por eso he decidido que como es mi blog ese uno no va a tener un dos como continuación, y que ahí queda la cosa. Al fin y al cabo, esto lo leen cuatro conocidos a los que mis divagaciones acerca de la infancia que siento que no tuve por no tener que ir a hacer mis necesidades a un corral con gallinas les importan más bien poco. Ergo, voy a hacer un update rapidito con guiones, para que esto empiece a cobrar dinamismo y en pocos meses se haya convertido en un blog de éxito con miles de visitas y comentarios que me lance al estrellato y así no tenga que preocuparme de mi futuro laboral como licenciada en Humanidades:

- Ya me he mudado a Madrid. Vivo con Marina, antigua compañera de colegio, y Javi, un técnico de sonido, fotógrafo, que no se dedica a ninguna de las dos cosas (profesionalmente) ni a ninguna otra. Estos dos dan para un post (cada uno) o como mínimo para uno sobre la convivencia de los tres juntos.

- He trabajado como becaria durante tres semanas en una galería de arte. Cuando le empezaba a coger el gustillo me llamó mi padre para decirme que me volviera a Sevilla porque mi madre había empeorado, y no sabía muy bien cómo decir a mi jefa que me marchaba por tiempo indefinido. Lo mejor de todo fue que antes de que a mí me diera tiempo a decirle nada me comunicaron que la galería cerraba, pero que contarán conmigo como freelance en el futuro. Más redondo imposible.

-  Lo de la galería lo pensaba dejar en Noviembre, de todas formas, porque si todo va bien me concederán una beca para colaborar con uno de los profes más guays de la uni. Cruzad los dedos por mí.

-Hablando de uni, las clases empezaban ayer, pero no tengo ni idea de qué me depara la Carlos III este año, y no lo sabré hasta el lunes que viene, que es cuando regreso a Madrid, pero sólo una semana. Mientras el estado de mi madre me lo permita mi plan es alternar cada semana en Madrid con otra en Sevilla, más adelante me imagino que tendré que pasar la mayor parte del tiempo en Sevilla… pero mejor no adelantar acontecimientos.

-Pasando a temas más terrenales, tengo un  iPod Nano nuevecito y un Nike+ (si alguien quiere regalarme unas zapatillas Nike+ para pisada pronadora las aceptaré encantada, que lo de llevar el sensor debajo de la lengüeta es un poco incómodo), y Jorge me ha convencido para que vaya a correr 12 km (de los cuales aguantaré 5-6 como mucho) en una carrera nocturna este viernes. Yo he aceptado, más que nada, porque luego hay cerveza gratis y me hace mucha gracia eso de salir en chándal y sudada mientras otras vayan en minifalda, tacones y con varios kilos de maquillaje encima.

La verdad es que lo de los guiones no me está gustando nada, así que ahí queda la cosa. Prometo escribir al menos dos veces en semana, queridos lectores, y espero una fidelidad proporcional.