Llevo dos o tres (o cuatro o cinco) días encontrándome regular, se ve que el frío de aquí no termina de sentarme bien. Tengo fiebre (o al menos me siento como si la tuviera, porque no tengo termómetro) desde hace unos días, y ayer ya no aguanté más y me quedé toda la tarde en la cama.

Hoy, aunque no me encuentro bien del todo y no paro de toser, me he acercado con Stephanie y Eric, dos chicos de Nueva York que viven en mi residencia, a la Simcha (Celebración) judía que había en Trafalgar Square. En un macroescenario en medio de la plaza estaba tocando un grupo maravilloso de folk judío, y me ha encantado. Un violinista entusiasta y apasionado dejándose el alma en el escenario, acompañado de un pianista maravilloso, un acordeón muy personal, un contrabajo tocado al más puro estilo de fanfarria y una percusión muy variada. La química entre estos cuatro era increíble, no podía dejar de prestarles atención por más que Eric se empeñaba en ir a todos los stands de revistas y asociaciones judías en busca de regalitos como bolis o silbatos. Al final han dicho su nombre, resulta que se llaman Moishe’s Bagel y son de Edimburgo. Si quereis escuchar algo suyo, en su web se pueden descargar algunas canciones.

A todo esto, ¿alguien sabía que los bagels eran comida típica judía? Yo no tenía ni idea, y Eric y Stephanie me han mirado con cara rara cuando me he sorprendido al ver puestos vendiendo bagels en la simcha. Y bueno, con eso de que era comida típica judía y que estábamos asistiendo a una celebración judía, nos hemos comido un bagel cada uno… ¡qué remedio!