Fire Alarm
Acabo de subir del patio de la residencia después de que nos tuvieran esperando allí un buen rato hasta que han llegado los bomberos y han ratificado que el pitido infernal que nos taladró a todos los oídos hasta que salimos de nuestras habitaciones a helarnos de frío a la puerta de nuestro bloque era una falsa alarma. Es la tercera alarma que vivo desde que estoy aquí, la segunda real, y no os podéis imaginar lo incómodas que son. He decidido crear una categoría y escribir un post cada vez que tenga que sufrir una, a modo de recordatorio y contador.
La primera alarma de fuego (real) la viví el día que llegué a la residencia, cuando volvía con una de mis compañeras de pasillo de TESCO, y nos encontramos tres coches de bomberos en la puerta, y que no nos dejaban entrar. Algún listo calentado una sartén en la cocina hasta prenderle fuego, se había puesto nervioso sosteniendo el cacharro ardiente por el mango y había decidido salir al pasillo sin soltarlo para preguntarle al senior student (algo así como un estudiante experimentado que hay en cada bloque) qué debía hacer. Evidentemente, nuestro amigo el lumbreras terminó quemándose la mano, soltó la sartén y cayó sobre la moqueta del pasillo, prendiéndole fuego. ¿Entendéis ahora por qué estoy tan convencida de que esta no será la última vez que tenga que salir al patio en pijama?
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