One Week Loan
Estoy sentada en uno de los bancos de piedra del jardincito que hay frente a la biblioteca, la Maughan Library. Estoy desayunando un chocolate caliente y un cruasán mientras leo a Gellner y sus teorías sobre los orígenes y causas del nacionalismo. Hoy hace sol, aunque en este jardincito solamente cae la sombra. Se esta bien, no obstante, no hace frío, sino un frescor muy agradable. A los pies tengo una hierba fina de color verde brillante, medio cubierta de hojas marrones y naranjas, empapadas de la humedad de anoche. Silencio. Soy la única aquí, un japonés que fumaba en otro banco discretamente acaba de marcharse, hay un chico tumbado en un banco de madera usando su iBook, pero el seto de rosas que tengo a la espalda hace de tabique que nos separa y proporciona intimidad.
Me pregunto cuando tenia que devolver el libro. Voy a la primera pagina, a consultar el One Week Loan sheet de color azul, en la que estampan un sello con la fecha de préstamo. Me doy cuenta de que hay varias mas detrás que pegaron con anterioridad. Paso hojitas, y veo el tiempo retroceder. El primer prestamo esta estampado en una hojita blanca en la que solo se lee “King’s College Library”, nada de Weekly Loan, y el primer sello que hay dice “APR 30 1984”. Casi me da un escalofrio cuando lo leo. Veintitrés años, casi veinticuatro, que se dice pronto. Y no es que este libro lleve aquí todo ese tiempo, sino que alguien lo uso y lo necesito igual que yo ahora hace todos esos años. Y si paso las paginas hacia delante, avanzo en el tiempo y veo a decenas y decenas de estudiantes, profesores, investigadores, curiosos, tal vez, sacando el libro de esta biblioteca, desde antes de que tuviera ordenadores, catalogos informatizados o acceso a las instalaciones con tarjeta magnetica individual, hasta hoy, ahora, conmigo, sentada en el banco de piedra fria que probablemente lleve aquí desde el principio.
Nunca me han gustado los libros viejos, pero esta experiencia hace que algo se me mueva por dentro. Corro al interior del edificio, hacia la sala de ordenadores, y escribo esto en un teclado sin enyes ni tildes para que todos podais leerlo.
Comparte este artículo
Licencia de los contenidos
Esta obra está protegida por una Licencia Atribución-NoComercial-SinDerivadas de Creative Commons.