Bueno, ya era hora de que pasara a saludar por aquí. He estado muy (des)ocupada y por eso no escribía. Un update así en general, para que sepáis cómo me va la vida (si es que os interesa). Es largo así que podéis dosificarlo en varias lecturas, que a mí me da pereza hacerlo en varios posts:- Montaña rusa: Montaña rusa emocional.  Up and down and up and down and up, y así sucesivamente. Me imagino que la medicación, el London weather (de sol a granizo en menos de 30 segundos, de las sandalias al jersey en menos de 12 horas), el tiempo libre, los exámenes, y otras novedades que vendrán después tienen bastante que ver. Parece que no, pero esto de la inestabilidad cansa y absorbe mucho, mucho tiempo.- Mudanza: Me mudé. Estando en Sevilla por primera vez en mi vida no quería volver. En Sevilla hacía Sol, la comida estaba rica, disfrutaba de la compañía de mi papá y no tenía nada que hacer. Lo mismo de siempre, pero esta vez además lo disfrutaba en lugar de angustiarme temiendo la muerte por aburrimiento. Cuando volví a Londres, de camino del metro a mi habitación, pensé: “bueno, esto tampoco está tan mal. No hace tan mal tiempo. Aquí puedes comer sushi a diario. Londres es bonito y te encanta.” Y luego entré en mi habitación de mierda, sin luz del día, con su microbaño de plástico blanco, la moqueta sucia y vieja, la maravillosa vista al muro de ladrillo y la mierda de paloma y los ruidos y vibraciones del metro, el ventilador industrial del edificio de al lado y las lavadoras situadas justo debajo y me entraron ganas de suicidarme. En dos semanas estoy fuera de aquí, me dije. Y en dos semanas me había mudado. Vivo en el cuarto más grande y más bonito en el que he vivido nunca. Tengo un colchón doble de latex y una tele de plasma para mí solita. La pared de detrás de mi habitación es un ventanal que da a mi terraza privada. Me duermo viendo pelis bonitas y me despierto con la luz del sol. Vivo con dos estudiantes de arte dramático increíblemente limpios (siempre dentro de los estándares ingleses, eso sí) y responsables para ser su primer año fuera de casa. Y todo a menos de 15 minutos a pie de la universidad. Aunque todo tiene un precio, claro.- Exámenes: La motivación me asaltó, finalmente, hará unas cinco o seis horas. Me desperté en mitad de la noche y pensé: “Paula, llevas dos meses de vacaciones. Tienes exámenes en diez días. Nada de lo que has hecho durante el curso estará en tus notas finales. Te parecen fáciles estos exámenes pero precisamente por eso deberías intentar hacerlo mejor. Ponte a estudiar.” Así que ahora aunque sean ya las 14.42 y esté en mi terraza tomando el sol juro que no pienso salir hoy de la biblioteca hasta que haya terminado el ensayo sobre el rol de la tradición en Popper y Oakeshott que he reescrito ya dos veces. Y mañana me pongo con historia (aka la peor elección de mi vida so far) Palabra.- Películas: como tengo una tele de plasma y la anterior ocupante fue tan amable de dejarme la mitad de sus dvd’s veo muchas pelis (y también me he vuelto adicta  QI de Stephen Fry). Gomorrah ha sido la primera peli en muchísimo tiempo que no he sido capaz de terminar, vaya aburrimiento. No Country for Old Men, buenísima. Bravo. Ya estaba perdiendo mi fe en el cine cuando la vi. Sin palabras, una obra maestra. Juno, divertida y sin pretensiones, cumple lo que promete. Ellen Page genial, personajes bonitos, aunque  la estética es asquerosamente indie y me echa un poco para atrás, por ponerle algún pero. The Reader: ¿de verdad era necesario hablar en inglés con acento alemán? Lo siento pero así no me tomo nada en serio, por muy buena que sea Kate Winslet y muy bueno que esté el prota, y muy cuidada que esté la fotografía. Lo mejor es la historia pero es una adaptación, y además sospecho que mala. Me gustó a pesar de todo. Into the Wild: estuve toda la película pensando “Sean Penn, no te flipes, que nadie tiene el valor de hacer una cosa así…” y al final me entero de que es una historia real, y no pude dormir. Lo que nos lleva al siguiente apartado.- Futuro: después de una marcadísima crisis existencial en la que decidí tomarme un año de vacío y luego rectifiqué abriendo cuatrocientos frentes sin tener mucha preferencia por uno o por otro, ya van llegándome las negativas. Pedí un doctorado (con muy poca seriedad, todo hay que decirlo) y me han rechazado. Pedí varios trabajos y en todos me han dicho que no. Me quedan tres o cuatro opciones más, irresolutas aún, de las que prefiero no hablar por ahora. Pero en general viendo pelis como Into the Wild, leyendo novelas como On the Road o The Graduate cada vez tengo más claro que en realidad no tengo ni idea de qué es lo que quiero hacer con mi vida, y que además eso importa poco. Ya me saldrá algo, de momento no tengo prisa. Me toca descansar, creo. Eso sí, primero a estudiar, que ya he dado mi palabra.